Durante su audiencia en el Senado, el candidato a presidir la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), Paul Atkins, abogó por un marco regulatorio más claro y menos restrictivo para los activos digitales.
En una sesión clave para su posible confirmación, Atkins destacó la necesidad de reformar la política de la SEC en torno a las criptomonedas. Su propuesta apunta a establecer una base regulatoria “racional, coherente y basada en principios”, con el objetivo de reducir la incertidumbre legal que ha afectado a empresas e inversores en los últimos años.
Atkins contrastó su visión con la gestión anterior del organismo, señalando que su enfoque eliminaría obstáculos regulatorios innecesarios y promovería la innovación en los mercados financieros. “Nuestra meta debe ser sacar la política de los mercados y brindar reglas claras para los participantes del ecosistema cripto”, afirmó ante los senadores.
El proceso de confirmación de Atkins no estuvo exento de cuestionamientos. La senadora Elizabeth Warren expresó su preocupación por posibles conflictos de interés, dado su historial como asesor en empresas del sector cripto. Warren consideró “alarmantes” sus vínculos con la industria que estaría llamado a supervisar.
Pese a las expectativas, el comité decidió posponer la votación, reprogramándola para las próximas semanas. Si su nominación avanza, el Senado en pleno tendrá la última palabra sobre su futuro al frente de la SEC.
Mientras tanto, el debate sobre la regulación de los activos digitales sigue en ascenso. La eventual llegada de Atkins podría marcar un punto de inflexión en el equilibrio entre protección al inversor y apertura a la innovación financiera.



