Los Juegos Olímpicos de París 2024 han marcado un cambio significativo en el ámbito de los videojuegos deportivos, ya que, por primera vez en más de 30 años, no se ha lanzado un videojuego oficial para consolas y PC. Además, la popular serie de juegos Mario & Sonic, que había captado la atención de los fanáticos en ediciones anteriores, tampoco se ha presentado este año.
Tradicionalmente, los videojuegos deportivos han sido un pilar importante en la industria del gaming, con títulos como EA Sports FC, NBA 2K y Madden NFL liderando en ventas y popularidad. Sin embargo, el profesor Christopher Paul, de la cátedra de comunicaciones y medios de comunicación de la Universidad de Seattle, ha explicado en un artículo de Le Monde que la decisión de no producir un videojuego oficial para París 2024 es de naturaleza financiera.
Según Paul, el mercado actual no favorece la creación de videojuegos específicos para eventos que solo tienen relevancia temporal limitada, como los Juegos Olímpicos. “Los juegos deportivos son extremadamente sensibles al tiempo, vendiéndose principalmente al inicio de la temporada deportiva. Con los videojuegos inspirados en los olímpicos, esta ventana es aún más corta, limitándose a unos pocos meses cada cuatro años”, señaló el especialista.
Además, Paul destacó que, a diferencia de las franquicias deportivas establecidas que tienen una base de fanáticos sólida y leal, los videojuegos de los Juegos Olímpicos no cuentan con una comunidad de seguidores significativa que impulse las ventas. Esto convierte a los títulos olímpicos en compras impulsivas y de temporada, basadas en la relevancia momentánea del evento.
Hasta ahora, ni el Comité Olímpico Internacional ni las compañías de videojuegos asociadas, como SEGA y Nintendo, han emitido declaraciones oficiales sobre la ausencia de un videojuego oficial para París 2024 o la falta de una nueva entrega de Mario & Sonic. No obstante, esta situación podría estar relacionada con los costos de licencia, un problema que ha afectado incluso a gigantes como EA en su ruptura con FIFA.



