Iurii Gugnin, ciudadano ruso de 38 años y fundador de las empresas Evita Investments (Delaware) y Evita Pay (Florida), fue arrestado en Manhattan por presuntamente liderar un esquema de lavado de dinero que superaría los 500 millones de dólares en transacciones realizadas en Estados Unidos.
Según el Departamento de Justicia, Gugnin habría movido aproximadamente 530 millones en bancos y casas de cambio de criptomonedas dentro del país, canalizando fondos de bancos rusos sancionados y facilitando el acceso a tecnología estadounidense restringida.
El fundador enfrenta 22 cargos que incluyen: fraude bancario, conspiración para defraudar al gobierno de EE. UU., lavado de dinero, violaciones a sanciones y control de exportaciones, operar un transmisor de dinero sin licencia, omisión de controles contra lavado de activos y falta de reportes de actividades sospechosas.
Las acusaciones podrían derivar en penas de hasta 30 y 20 años de cárcel por algunos de los cargos más graves.
El caso representa otro duro golpe al sector cripto tras el escándalo de Sam Bankman‑Fried y subraya la fuerte vigilancia y medidas ejecutadas por las autoridades estadounidenses para combatir el uso ilícito de criptomonedas.



