OpenSea, conocido mundialmente como uno de los mercados más grandes de tokens no fungibles (NFT), ha comenzado a transformarse para ofrecer un espacio más amplio de comercio digital que incluye tanto NFTs como tokens fungibles.
¿Qué cambios ha implementado?
Lanzó OS2, una versión actualizada de su plataforma que ya no se limita solo a NFTs, sino que permite el comercio de activos digitales de diferentes tipos en 14 blockchains.
Con OS2, usuarios ahora pueden hacer cosas como acuñar un NFT en Solana, intercambiar un token de juego en otra cadena y comprar una memecoin, todo desde una misma interfaz.
OpenSea adquirió la startup Web3 Rally para potenciar su entrada al comercio móvil y expandir su oferta de tokens y NFTs de forma integrada.
También prepara una aplicación móvil “on-chain” que integre varias funciones de comercio de activos digitales, no solo NFTs.
¿Por qué este cambio?
Hay disminución del volumen de negociación exclusivo de NFTs, lo que presiona para diversificar los servicios.
OpenSea quiere que todo activo en cadena (blockchain) sea “líquido” y fácilmente accesible desde un solo lugar, lo que mejora la experiencia de usuario y simplifica el manejo de criptoactivos.
Desafíos y puntos a considerar
Adaptar la interfaz, la seguridad y la experiencia para soportar tanto NFTs como tokens fungibles puede ser complejo.
Mantener el equilibrio entre inclusión de nuevas funciones sin alienar a los usuarios que solo usan NFTs es una tarea delicada.
Regulaciones: los mercados de tokens y cripto ya enfrentan presiones legales y normativas que podrían complicar la expansión.



