OpenAI está considerando la posibilidad de fabricar sus propios chips de inteligencia artificial (IA), según fuentes cercanas a la compañía. La empresa, responsable de ChatGPT, ha estado evaluando diversas opciones para abordar la escasez de costosos chips de IA en los que se basa su tecnología. Estas opciones incluyen la fabricación de sus propios chips, trabajar más estrechamente con fabricantes existentes como Nvidia, y diversificar sus proveedores más allá de esta empresa.
El CEO de OpenAI, Sam Altman, ha expresado su preocupación por la escasez de procesadores avanzados y los altos costos asociados con el hardware necesario para sus proyectos de IA. Actualmente, OpenAI utiliza una supercomputadora construida por Microsoft, uno de sus principales patrocinadores, equipada con 10,000 unidades de procesamiento de gráficos (GPU) de Nvidia para ejecutar ChatGPT. Sin embargo, este enfoque resulta costoso para la empresa, con cada consulta de ChatGPT costando alrededor de 4 centavos.
La posibilidad de fabricar sus propios chips de IA pondría a OpenAI en el mismo grupo que grandes actores tecnológicos como Google y Amazon, que han buscado tomar el control del diseño de los semiconductores esenciales para sus operaciones. Aunque aún no está claro si OpenAI seguirá adelante con este plan, esta iniciativa representaría una fuerte inversión y una importante iniciativa estratégica para la empresa. Algunas grandes empresas tecnológicas han intentado fabricar sus propios procesadores en el pasado con resultados variados, lo que subraya la complejidad de esta tarea.



