El regreso de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos ha encendido alarmas en diversos sectores económicos y sociales, incluyendo la industria de los videojuegos. Tras asumir el cargo el pasado 20 de enero de 2025, Trump reafirmó sus planes de revisar acuerdos comerciales con China, México y Canadá, además de imponer nuevos aranceles que podrían alterar significativamente el costo de los videojuegos físicos y digitales en México y otros países.
Impacto de los Aranceles en la Industria del Gaming
Uno de los puntos más preocupantes es la intención del mandatario de imponer un arancel del 25% a las importaciones provenientes de México y Canadá, con efectos a partir del 1 de febrero. Aunque esta medida aún está sujeta a confirmación, analistas advierten sobre sus implicaciones:
Aumento en el costo de producción
Mat Piscatella, analista de la firma Circana, destaca que gran parte de la infraestructura para producir discos de videojuegos está ubicada en México. La introducción de aranceles podría forzar a las compañías a trasladar esos costos adicionales a los consumidores, elevando el precio de los juegos físicos.
Impacto en los juegos digitales
Piscatella señala que, para mantener la paridad de precios, las empresas también podrían aumentar el costo de los videojuegos digitales, lo que afectaría tanto a jugadores de formato físico como digital.
Reducción en lanzamientos físicos
La producción de discos podría reducirse significativamente, ya que las compañías buscarían alternativas para minimizar costos. Esto aceleraría la transición hacia un mercado predominantemente digital.
Alternativas y Futuro del Mercado
A pesar del impacto potencial de estas medidas, Piscatella resalta que trasladar la producción de videojuegos físicos a Estados Unidos implicaría una inversión considerable, algo poco probable en el contexto actual. Esto refuerza la importancia del mercado digital, que ya domina gran parte de las ventas globales de videojuegos.
Sin embargo, el anuncio llega en un momento delicado. Rumores recientes apuntan a que títulos esperados como GTA VI podrían debutar con un precio base de $100 USD, lo que podría sentar un precedente para otros desarrolladores y aumentar aún más los costos.
¿Qué Significa Esto para los Gamers?
El impacto de las políticas de Trump podría traducirse en un mercado más costoso y con menos opciones físicas, especialmente para aquellos que dependen de videojuegos producidos en México. Si los precios de los videojuegos digitales también aumentan, los jugadores deberán ajustar sus hábitos de compra o esperar descuentos significativos en plataformas digitales.
En cualquier caso, la industria del gaming enfrenta un periodo de incertidumbre que podría redefinir su dinámica en los próximos años. ¿Será este el impulso final hacia un modelo 100% digital, o las compañías buscarán soluciones para mantener el acceso a los formatos tradicionales?
¿Tú qué opinas? ¿Estás dispuesto a pagar más por tus juegos favoritos o preferirías que las compañías encuentren una solución diferente?



