El gobierno de Nueva Zelanda anunció su intención de prohibir los cajeros automáticos de criptomonedas (ATMs) como parte de una reforma más amplia a su régimen de prevención de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo (AML/CFT), encabezada por la ministra de Justicia Auxiliar, Nicole McKee.
Además del veto a estos dispositivos, se establecerá un límite de 5.000 USD por transferencia internacional en efectivo, con el objetivo de dificultar que redes criminales conviertan grandes sumas de efectivo en cripto y las muevan al extranjero con facilidad.
El informe de la Unidad de Inteligencia Financiera de la policía neozelandesa reveló que operan al menos 157 cajeros de este tipo, muchos empleados para lavar dinero proveniente del narcotráfico y otras actividades ilícitas . Las autoridades subrayan que estos ATMs carecen de controles adecuados como verificación de identidad y monitoreo de origen de fondos.
En paralelo, el gobierno presentará dos iniciativas legislativas antes de que termine el año para reforzar las facultades de la policía y los reguladores en la prevención del lavado de dinero, además de establecer un nuevo régimen de sanciones financieras supervisadas.
Las medidas incluyen también delegar nuevas atribuciones a la Unidad de Inteligencia Financiera (FIU), obligando a entidades bancarias y negocios regulados a entregar información periódica sobre personas de alto riesgo, con lo que se refuerza la vigilancia del flujo de recursos sospechosos.



