El Ministro de Hacienda de Nueva Zelanda, Simon Watts, ha presentado una propuesta legislativa que busca implementar el Marco de Información sobre Criptoactivos (CARF) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en el país. Este proyecto de ley, titulado “Fiscalidad (tipos anuales para 2024-25, respuesta de emergencia y medidas correctivas)”, incluye diversas reformas fiscales, entre ellas la regulación de los servicios de criptomonedas en Nueva Zelanda.
Nuevas Obligaciones para Proveedores de Servicios de Criptoactivos
Bajo la nueva legislación, los proveedores de servicios de criptoactivos sujetos a notificación (RCASP) estarán obligados a recopilar y reportar información sobre los usuarios que operen a través de sus plataformas a partir del 1 de abril de 2026. La información recopilada deberá ser enviada a la Agencia Tributaria de Nueva Zelanda antes del 30 de junio de 2027 y compartida con las autoridades fiscales internacionales si corresponde a usuarios en otras jurisdicciones.
Sanciones por Incumplimiento
El proyecto de ley también contempla sanciones para los proveedores que no cumplan con estas nuevas obligaciones. Las multas pueden ascender a 300 dólares neozelandeses (USD 186) por cada infracción, con un límite máximo de 10,000 dólares neozelandeses (USD 6,200). En casos de incumplimiento grave, las sanciones pueden variar entre 20,000 y 100,000 dólares neozelandeses (USD 12,000 y 62,000). Los usuarios que no proporcionen la información requerida también podrían enfrentarse a multas de hasta 1,000 dólares neozelandeses (USD 621).
Implicaciones para los Traders de Criptomonedas
Esta medida asegurará que los ingresos generados por el comercio de criptomonedas sean adecuadamente gravados en Nueva Zelanda. La Agencia Tributaria destacó la importancia de esta regulación para mantener la visibilidad sobre los ingresos generados a través de criptoactivos, un sector que ha visto un crecimiento considerable en los últimos años.
Aumento en el Tráfico de Palestina en Binance
Por otro lado, se ha informado que el tráfico de usuarios palestinos en Binance ha aumentado más del 80% desde agosto de 2023. Esta tendencia refleja un interés creciente en el uso de criptomonedas en regiones con acceso limitado a servicios financieros tradicionales, aunque también plantea preguntas sobre el control y la regulación de estas transacciones a nivel global.
Estas medidas de Nueva Zelanda representan un paso significativo en la regulación del sector de las criptomonedas, alineándose con los esfuerzos internacionales para asegurar la transparencia y la tributación justa de los ingresos generados por los criptoactivos.



