Según un informe del Financial Times, tanto Nintendo como PlayStation se preparan para una temporada navideña decepcionante, sin el impulso de grandes lanzamientos de videojuegos que motiven a los consumidores a comprar nuevas consolas.
Sony ya había advertido a principios de año que el 2024 sería un periodo de “sequía” en cuanto a lanzamientos importantes. Aunque el calendario está dominado por juegos de estudios externos, la falta de títulos propios ha reducido las expectativas. Nintendo enfrenta un escenario similar, con el ciclo de vida de su exitosa consola Switch llegando a su fin, mientras espera la llegada de su sucesora.
Desafíos para ambas compañías
Sony lanzó recientemente la PlayStation 5 Pro a un precio de 800 euros, generando críticas debido al costo elevado. Por su parte, Nintendo ha rebajado sus proyecciones de ventas para el Switch, una consola que ya lleva siete años en el mercado. La compañía japonesa espera vender 12,5 millones de unidades en su año fiscal, una cifra inferior a las expectativas anteriores, que se vieron favorecidas por los buenos resultados de 2023.
El Financial Times destaca que el ciclo de vida del Switch ha alcanzado su punto máximo, mientras que la PS5, con más de 65 millones de unidades vendidas, aún lucha por superar a la PS4 en ventas totales. Todo esto ocurre en un contexto donde la industria se encuentra en una transición, alejándose de los grandes estudios y proyectos tradicionales.
Una Navidad sin títulos estrella
En cuanto a lanzamientos, tanto Nintendo como PlayStation no tienen títulos de gran impacto que impulsen las ventas de consolas durante la temporada festiva. Los juegos más destacados para el cierre de 2024 son aquellos lanzados en los últimos seis meses, como Black Myth: Wukong, Echoes of Wisdom y Final Fantasy VII Rebirth. La mayoría de los grandes proyectos están en pausa, esperando un 2025 más prometedor, año en el que PlayStation retomará su estrategia de lanzamientos anuales.
Además, los altos costos de producción de las consolas han limitado el mercado, con una demanda que parece haber tocado techo. La PS5 Pro, aunque está dirigida a un nicho específico de jugadores, ha sido recibida con escepticismo debido a su precio. “Este enfoque busca mantener márgenes altos en un mercado saturado”, señala Robin Zhu, analista de Bernstein.
Mirando hacia el futuro
Nintendo, que ha evitado el tradicional concepto de “generaciones” de consolas, liderará el cambio hacia un nuevo hardware en este inusual periodo para la industria. La compañía ha confirmado que su próxima consola será compatible con los juegos del Switch, lo que podría facilitar una transición exitosa si el precio resulta atractivo para los consumidores.
A medida que el enfoque de la industria cambia hacia los servicios de suscripción y los nuevos modelos de negocio, el futuro de las consolas tradicionales dependerá de cómo los jugadores respondan a estas innovaciones y a los nuevos productos que están por venir.



