La esperada Nintendo Switch 2 ya está en el mercado y su lanzamiento ha provocado una demanda desbordante a nivel mundial. En Tokio, cientos de fanáticos se congregaron desde primeras horas del día para intentar conseguir una unidad en la tienda Bic Camera de Ikebukuro, donde solo se repartieron consolas mediante rifa promocional.
Uno de los primeros afortunados fue Koji Takahashi, veterano jugador desde la era de Game & Watch, quien destacó la experiencia de jugar con videochat integrado como una de las grandes novedades de la consola. “Jugar mientras ves las caras de tus amigos es más divertido”, comentó tras adquirir el paquete con Mario Kart World preinstalado.
La Switch 2 ha generado altas expectativas por su nueva pantalla más grande y nítida, retrocompatibilidad con títulos anteriores y funciones mejoradas como el uso de Joy-Con como ratón. También se lanzaron dos versiones diferenciadas por idioma y precio, una medida que busca frenar la especulación y las compras por parte de turistas, aunque ha sido criticada por residentes extranjeros en Japón.
Desde nuevas entregas de Super Smash Bros. y Zelda, hasta la esperada llegada de Dragon Quest XII, los usuarios ya anticipan un catálogo renovado y potente.
Pero más allá del entusiasmo de los jugadores, la Switch 2 representa un salvavidas financiero para Nintendo, que busca replicar el éxito arrollador de su predecesora (más de 152 millones de unidades vendidas) y dejar atrás el declive por el envejecimiento de su hardware. La empresa estima vender 15 millones de consolas en este ciclo fiscal y lograr un crecimiento interanual del 63,1 % en sus ventas, alcanzando 1,9 billones de yenes (unos 11.640 millones de euros).
Con esta nueva apuesta, Nintendo no solo quiere volver a dominar el mercado del entretenimiento portátil, sino también marcar un nuevo capítulo en la historia de los videojuegos.



