El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, está utilizando criptomonedas como parte de una estrategia para enfrentar las sanciones impuestas por Estados Unidos. Según el artículo del New York Times, el gobierno venezolano ha intensificado su uso de activos digitales en transacciones internacionales con el fin de esquivar las restricciones financieras externas.
Las sanciones estadounidenses han limitado el acceso de Venezuela a los mercados financieros globales, lo que ha generado inflación de tres dígitos y ha depreciado fuertemente el bolívar. Frente a ello, Maduro y su administración han buscado alternativas de pago digital para sus exportaciones y para recibir divisas extranjeras.
El artículo señala que la aplicación de criptomonedas no está diseñada principalmente para uso interno colectivo, sino más bien como herramienta para comercio internacional y para sortear el esquema de sanciones. También se menciona que analistas ven en esta dinámica un “laboratorio” para el uso estatal de criptoactivos como mecanismo de resistencia financiera.
Este giro tiene implicaciones importantes: por un lado, retrata la creciente relevancia de las criptomonedas en geopolítica y finanzas internacionales; por otro, plantea preguntas sobre la eficacia de las sanciones tradicionales frente a la digitalización financiera.



