Este jueves 22 de febrero, Netflix suma a su extenso catálogo “Avatar: La Leyenda de Aang”, marcando uno de los lanzamientos más anticipados del año y una ambiciosa apuesta de la plataforma para este 2024. La adaptación en acción real de la icónica serie de Nickelodeon, que se erigió como un fenómeno global, ya está disponible para el deleite de sus primeros espectadores desde las primeras horas del día.
Para aquellos que aún están indecisos sobre si sumergirse en esta nueva versión, aquí hay algunos detalles fascinantes sobre la producción que podrían inclinar la balanza.
Uno de los retos más significativos fue el diseño de arte, el cual tomó inspiración de diversas culturas para recrear el mundo ficticio de Avatar. Así, la región del Aire se inspira en el budismo tibetano; la capital de la Tribu del Agua remite a las comunidades inuit del Ártico; la arquitectura de la Nación del Fuego recuerda al sudeste asiático; y el Reino de la Tierra evoca a Petra en Jordania.
La producción no estuvo exenta de controversias, destacando la salida temprana de Michael Dante DiMartino, Bryan Konietzko y Jeremy Zuckerman, creadores originales de la serie, debido a discrepancias creativas con Netflix.
Un aspecto destacado de la producción es que estableció un récord mundial Guinness al utilizar la pantalla LED más grande jamás construida para una grabación, con más de 6,700 metros cuadrados, permitiendo la creación de los impresionantes escenarios por los que se aventura nuestro joven héroe. Convertir el mundo de 2D a acción real con autenticidad fue una prioridad.
Con una inversión de 15 millones de dólares por episodio, esta serie se convierte en uno de los proyectos más costosos y significativos de Netflix hasta la fecha. La magnitud de esta producción invita a darle una oportunidad y formar una opinión propia sobre esta ambiciosa adaptación.



