El pasado 5 de diciembre de 2025, Netflix logró un acuerdo para adquirir Warner Bros Discovery junto con sus estudios de cine, televisión y streaming (incluyendo HBO/HBO Max), en una operación valorada en unos 82 700 millones de dólares.
Cómo afecta al mundo del gaming
Con la compra, Netflix no solo obtiene películas y series: también asume el control de Warner Bros. Games —es decir, estudios de videojuegos como Rocksteady Studios, NetherRealm Studios, TT Games y Avalanche Studios— y licencias valiosas como Mortal Kombat, Hogwarts Legacy, franquicias de superhéroes de DC Comics, entre otras.
Esto transforma a Netflix: deja de ser solo plataforma de streaming para películas/series, y se posiciona como jugador serio en desarrollo y distribución de videojuegos AAA.
El acuerdo abre la puerta a un modelo transmedia completo: contenidos cinematográficos, televisivos y videojuegos pueden integrarse en un solo ecosistema —por ejemplo, un universo narrativo donde una película, una serie y un juego comparten el mismo mundo o historia— algo con gran potencial creativo y comercial.
Riesgos y dudas
Esta concentración de licencias y estudios en una sola empresa podría tener efectos negativos para estudios independientes: con un gigante así, muchas producciones pequeñas podrían quedar en desventaja frente al poderío de Netflix + Warner.
Todo depende de cómo gestione Netflix esas divisiones: una compra de este tamaño implica retos regulatorios, logísticos y creativos. No está garantizado que todos los videojuegos o franquicias mantengan su enfoque o se beneficien de la integración.
Qué puede significar para jugadores y la industria global
Si Netflix logra integrar con éxito sus películas/series con videojuegos, podríamos ver un cambio de paradigma en cómo consumimos entretenimiento: plataformas híbridas de multimedia + gaming, con lanzamientos sincronizados e historias compartidas.
Para los usuarios: más contenido, más variedad, pero también mayor dependencia de un solo ecosistema —puede influir en precios, disponibilidad, exclusividades.
Para la industria: se reactiva la competencia entre gigantes, lo que podría impulsar inversión, calidad, y nuevos modelos de negocio (streaming + videojuegos + publicidad/datos).



