El legendario diseñador de videojuegos, Shigeru Miyamoto, conocido por crear franquicias como Super Mario Bros. y The Legend of Zelda, reaviva el debate sobre el enfoque del medio: en una entrevista rescatada y retomada hoy, aseguró que la historia de un videojuego “no es la parte principal”.
Una prioridad: el diseño de juego, no el guion
Miyamoto destacó que el componente fundamental de un videojuego es su sistema jugable (mecánicas, diseño, experiencia interactiva), y que la narrativa debería ser secundaria, añadida solo después de que la jugabilidad esté bien definida.
Con ironía recordó ejemplos de tramas clichés —como “dos hermanos separados al nacer”— para subrayar que personajes como Mario no necesitan de historias complejas para funcionar.
Su filosofía subraya que los extra en gráficos o narrativa pueden contribuir, pero no deben sustituir lo esencial: que el juego se sienta divertido, fluido y coherente.
¿Qué implica para la industria y los jugadores?
Es una invitación a los desarrolladores a centrarse primero en la jugabilidad, mecánicas y estructura interactiva, antes de invertir recursos en narrativas complejas.
Para muchos jugadores, puede ser una reafirmación de por qué clásicos—o títulos más modestos—siguen siendo divertidos pese a carecer de historias profundas.
Abre un debate sobre lo que define a un “buen videojuego”: ¿una historia envolvente o una jugabilidad sólida?



