En 2024, Xbox ha sido una de las empresas de videojuegos más comentadas. Desde el despido de 1.900 empleados y el cierre de Arkane Austin y Tango Gameworks, la compañía ha estado en el centro de atención tanto de los medios como de los jugadores. Sin embargo, con el anuncio de la llegada de Xbox Game Pass a los Fire Stick, parece que su modelo de negocio podría cambiar radicalmente.
Según un reportaje de Tom Warren de The Verge en su sección “The Notepad”, Microsoft podría dejar de promocionar sus consolas en Europa y Asia para centrarse más en su plataforma de suscripción de videojuegos. Warren indica que “los planes de Microsoft en estas regiones podrían estar cambiando”, reflejándose en la promoción de Xbox Game Pass por encima de las propias consolas. Además, menciona que, según un aviso que recibió, Microsoft podría dejar de comercializar sus dispositivos en Europa.
“Microsoft ha tenido dificultades para vender consolas Xbox Series S/X en muchos países de EMEA y el informante cree que Microsoft ahora asignará menos stock de consolas a Europa como resultado”.
Este cambio de estrategia se alinea con el reciente anuncio de que Xbox Game Pass estará disponible en los Fire Stick, facilitando la reproducción de juegos de Xbox sin necesidad de una consola. La idea es que los jugadores solo necesiten un mando compatible y una conexión a internet para acceder al catálogo de Xbox Game Pass desde un televisor inteligente.
Este enfoque no es del todo inesperado. Microsoft ha estado promoviendo el uso de Xbox Game Pass en dispositivos inteligentes, permitiendo a los usuarios disfrutar de su ecosistema de juegos sin necesidad de adquirir una consola. Recientemente, la empresa canceló el desarrollo de una consola dedicada a ejecutar títulos de Xbox Game Pass vía streaming, optando en su lugar por aplicaciones para dispositivos inteligentes.
Con la creciente disponibilidad de Xbox Game Pass y el aumento de su costo de suscripción, Microsoft parece estar apostando por un modelo de negocio centrado en los servicios en lugar de en el hardware. Las suscripciones a Xbox Game Pass Ultimate, que ahora incluyen títulos como Call of Duty, han visto un aumento en su precio, reflejando esta nueva estrategia.
En resumen, Microsoft está reorientando su enfoque hacia los servicios de suscripción, posiblemente dejando de lado la venta de consolas en ciertas regiones, para ofrecer una experiencia de juego más accesible y centrada en su plataforma de títulos por suscripción.



