Microsoft tiene grandes planes para el futuro del juego en la nube, con Xbox Cloud Gaming a la vanguardia. Este servicio ha sido clave en la expansión de Game Pass, aunque ha enfrentado desafíos, como los obstáculos impuestos por la CMA británica durante la adquisición de Activision Blizzard. A pesar de su popularidad, Xbox Cloud Gaming no ha sido el líder en cuanto a calidad gráfica y latencia, algo que Microsoft ya está trabajando en mejorar, sobre todo si consideramos su ambición de llevar Game Pass a cualquier plataforma.
¿Cómo funciona Xbox Cloud Gaming?
Jugar en la nube es, básicamente, ejecutar un videojuego en servidores remotos que transmiten la imagen a nuestros dispositivos en tiempo real. En el caso de Xbox Cloud Gaming, la infraestructura incluye más de 26 clústeres Kubernetes distribuidos en las regiones de Azure, asegurados con Linkerd. Cada clúster alberga entre 700 y 1,000 pods, muchos de ellos equipados con hardware personalizado de Xbox Series X. Aunque en 2022 se hablaba de 22,000 pods, es probable que esa cifra haya crecido.
El desafío del bitrate
El principal reto para mejorar la experiencia de juego en Xbox Cloud Gaming es su limitada resolución a FullHD y 60 FPS, con un bitrate de entre 10 y 15 Mbps. Si bien esto es aceptable para dispositivos más pequeños como móviles o portátiles, en pantallas más grandes, como televisores 4K, la experiencia puede resultar deficiente.
El bitrate, que es la cantidad de datos que se transmiten por segundo, es crucial para garantizar una buena calidad visual. Cuanto mayor sea el bitrate, mejor será la imagen, especialmente en escenas oscuras o con muchos detalles. Un bajo bitrate en un televisor 4K genera imágenes pixeladas y artefactos visuales que arruinan la experiencia de juego.
Los planes de Microsoft para mejorar la experiencia
Según fuentes de The Verge, Microsoft está trabajando en aumentar el bitrate de Xbox Cloud Gaming, lo que permitirá mejorar la calidad gráfica de los juegos en streaming. Esta mejora es esencial para competir con servicios como GeForce Now, que ya ofrece juegos en 4K a 120 FPS y un bitrate máximo de 75 Mbps, además de utilizar servidores más potentes con hardware RTX 4080.
Microsoft quiere llevar Game Pass a todos los dispositivos, incluidos los televisores. Actualmente, ya es posible jugar en móviles, tablets, portátiles e incluso a través de dispositivos como los Fire TV Stick y Meta Quest. El siguiente paso es convertir cualquier televisor en una consola en la nube, y para ello, es necesario mejorar la calidad visual que ofrece Xbox Cloud Gaming.
La necesidad de evolucionar
Aunque FullHD ha sido suficiente hasta ahora, el crecimiento de las resoluciones 2K y 4K en monitores y televisores requiere que Microsoft dé un salto en calidad gráfica. Si Game Pass aspira a ser una verdadera alternativa a servicios como GeForce Now o Amazon Luna, mejorar el bitrate es una prioridad. El futuro del juego en la nube está en juego, y Microsoft parece decidida a liderar esa evolución.



