La ROG Xbox Ally, la nueva consola portátil creada en colaboración entre Microsoft y ASUS, está enfrentando un problema técnico que ha generado malestar entre los usuarios tras una actualización de Windows 11. Aunque el dispositivo fue diseñado para ofrecer una experiencia de juego Windows y Xbox en formato portátil, una función de seguridad del sistema operativo ha terminado inutilizando herramientas clave del dispositivo.
🧠 ¿Qué está causando el fallo?
El conflicto surge por una característica de seguridad de Windows 11 llamada Smart App Control, un módulo impulsado por inteligencia artificial que identifica y bloquea aplicaciones consideradas potencialmente peligrosas. Tras una reciente actualización, este sistema ha empezado a marcar el software “Armoury Crate” de ASUS —esencial para controlar funciones de la consola— como una amenaza, lo que ha provocado que muchas funciones no se puedan ejecutar correctamente.
Armoury Crate es el programa que permite a los usuarios ajustar configuraciones críticas del hardware de la ROG Xbox Ally, como perfiles de rendimiento, mapeo de botones, gestión de iluminación y lanzamiento de juegos. Al considerarlo sospechoso, Windows impide su ejecución, lo que deja a la consola sin acceso a sus controles avanzados y limita severamente su usabilidad.
⚠️ Experiencia de los usuarios
Quienes compraron la ROG Xbox Ally esperando una experiencia de juego fluida han reportado —principalmente en foros como Reddit— que la consola muestra alertas de seguridad que bloquean Armoury Crate y causan errores que impiden modificar ajustes básicos o gestionar el rendimiento del dispositivo. Esto afecta la personalización del hardware y dificulta tareas que muchos consideran esenciales para una consola portátil de alto rendimiento.
El conflicto pone en evidencia la dificultad de integrar Windows 11 con hardware de juego portátil, algo que también ha generado discusiones en medios especializados sobre si este camino combina lo mejor de ambos mundos o si, por el contrario, introduce problemas de compatibilidad para los jugadores.
🛠️ Soluciones y alternativas
Hasta ahora, las soluciones disponibles son poco ideales para el usuario promedio. Entre los métodos temporales que han resonado en comunidades y guías técnicas están:
Desactivar Smart App Control desde la configuración de Windows 11.
Desinstalar y reinstalar Armoury Crate tras desactivar la protección, para intentar restaurar su ejecución.
Sin embargo, la desactivación completa de Smart App Control puede requerir una instalación limpia del sistema operativo, lo que supone más trabajo y riesgo potencial de pérdida de datos para muchos propietarios del dispositivo.
🔜 ¿Qué sigue?
Microsoft y ASUS están trabajando en posibles correcciones. En versiones preliminares de Windows 11 (Insider builds) se están probando cambios que permitirían activar y desactivar Smart App Control sin reinstalar todo el sistema, una mejora que podría resolver estos bloqueos sin pasos drásticos para el usuario. Sin embargo, esa solución aún no está disponible en la versión estable que usan la mayoría de los dispositivos, dejando a muchos jugadores en espera de una actualización definitiva.
Este incidente resalta los retos de adaptar un sistema operativo general como Windows 11 a hardware portátil gaming, especialmente cuando las medidas de seguridad pueden entrar en conflicto con software esencial de terceros. Muchos usuarios ahora deben decidir entre una funcionalidad plena o mantener las protecciones de seguridad activas mientras esperan un parche oficial.



