Con ingresos anuales que superan los 2,300 millones de dólares y una comunidad de más de 76 millones de gamers, México se ha consolidado como el líder de la industria de los videojuegos en América Latina y uno de los 10 mercados más importantes a nivel global.
Un estudio elaborado por Banco Santander y Endeavor revela que los mexicanos gastan en videojuegos un 25% más que en cualquier otro sector de entretenimiento, lo que demuestra el enorme impacto cultural y económico de esta industria en el país.
Casos como los de los estudios nacionales Lienzo y Mecha Studios destacan el talento y la creatividad local, mientras que la inversión global en startups de videojuegos —que ya supera los 5 mil millones de dólares— abre la puerta a oportunidades para emprendedores e inversionistas en México.
Sin embargo, el crecimiento del sector también enfrenta desafíos. La falta de financiamiento, la brecha tecnológica y la intensa competencia internacional son algunos de los obstáculos que deben superarse para mantener el ritmo de expansión.
A pesar de ello, expertos coinciden en que México tiene el potencial para convertirse en un referente mundial del gaming, no solo como consumidor, sino como generador de contenido, innovación y desarrollo tecnológico dentro de la economía digital.



