Ejecutivos y analistas de criptomonedas expresan preocupación por los impactos negativos que pueden tener los lanzamientos de memecoins en la reputación de una industria que ya lucha por recuperar la confianza de los inversionistas tras varios escándalos y colapsos.
Donald Trump y Melania Trump lanzaron sus propios memecoins, $TRUMP y $MELANIA, justo antes de la toma de protesta del presidente. Inicialmente, estos tokens alcanzaron valores nominales de 14 mil 500 millones y casi 3 mil millones de dólares respectivamente durante el fin de semana. Sin embargo, su valor se desplomó a más de la mitad poco después, lo que provocó críticas por posibles conflictos de interés y preocupaciones sobre la seguridad de los inversores minoristas en activos aún más volátiles que el bitcoin.
Nic Carter, socio fundador de Castle Island Ventures, expresó su descontento con la participación de Trump en este tipo de actividades, diciendo, “Llámenme anticuado, pero creo que los presidentes deben enfocarse en dirigir el país” y destacando el conflicto de interés inherente dado que Trump puede influir en la política de criptomonedas.
En el Foro Económico Mundial en Davos, un destacado inversionista de Silicon Valley comparó a Elon Musk y Trump con Craso y César, sugiriendo que están usando sus influencias para sus propios beneficios personales, indicando un escenario de “fin del imperio en EU” debido a la creación rápida de riqueza.
La actividad de trading principal de las monedas de Trump ocurrió en mercados asiáticos menos conocidos como BiKing, Gate.io y Megabit, según CoinMarketCap. Los memecoins, sin respaldo de flujo de efectivo o utilidad práctica, dependen únicamente de su popularidad momentánea, similar a los memes de internet de los que derivan.
El lanzamiento de estos tokens llega después de que Trump prometiera durante su campaña un enfoque regulador más amigable para las criptomonedas, contrastando con la regulación estricta bajo la administración Biden. Sin embargo, esta movida ha generado dudas sobre su impacto a largo plazo en la industria.
Anthony Scaramucci de SkyBridge Capital y otros en la industria creen que estos memecoins podrían perjudicar la reputación de la criptoindustria, ralentizando el proceso regulatorio y afectando la confianza en proyectos legítimos.
La congresista Maxine Waters y otros legisladores han expresado su preocupación por la posibilidad de que inversores minoristas pierdan dinero significativo, añadiendo que estas monedas podrían ser usadas para eludir leyes de seguridad nacional y anticorrupción.
Con cerca del 80% de los tokens de Trump en manos de empresas asociadas a la Trump Organization y la estructura de desbloqueo para su venta en los próximos meses, las preocupaciones sobre la equidad y la transparencia aumentan. El lanzamiento de memecoins por figuras públicas como Trump y el pastor Lorenzo Sewell de Detroit, justo después de la toma de posesión, ha puesto en relieve estos problemas.
La industria está preocupada por cómo estas acciones podrían desviar la atención y recursos hacia proyectos con verdadera utilidad, socavando esfuerzos para demostrar el valor real de la tecnología blockchain en 2025.
Además, la estructura legal alrededor de estos memecoins intenta evitar litigios colectivos, lo que añade otra capa de controversia, especialmente después de casos como el de Haliey Welch, quien enfrenta demandas por pérdidas de inversores en su propio memecoin.
En resumen, aunque estas iniciativas de memecoins pueden captar atención inmediata y liquidez, la opinión predominante entre expertos es que su impacto podría ser negativo para la criptoindustria a largo plazo, dada su naturaleza especulativa y la falta de protección para inversores minoristas.



