Las nuevas tarifas impuestas a México y China podrían disparar los precios de las consolas y acelerar el declive del formato físico.
Desde que asumió la presidencia de Estados Unidos a principios de este año, Donald Trump ha implementado una serie de medidas económicas que impactarán diversas industrias, incluido el gaming. Entre ellas, los nuevos aranceles del 25% para productos importados de México y Canadá, y del 20% para los provenientes de China, podrían afectar directamente a los jugadores.
Un golpe al formato físico
Los analistas advierten que estas tarifas no solo encarecerán las consolas y los videojuegos, sino que podrían acelerar la desaparición del formato físico. México y China son piezas clave en la fabricación de discos y hardware para la industria del gaming. Con los nuevos costos, muchas compañías podrían optar por abandonar la distribución física y enfocarse completamente en el mercado digital.
El reconocido analista Daniel Ahmad, de Niko Partners, explicó que el arancel del 20% afectará dispositivos móviles, consolas, plataformas portátiles y componentes de PC gaming como GPUs. Además, destacó que México es fundamental para la producción de discos de juegos físicos.
Por su parte, Mat Piscatella, de Circana, sugirió que estas tarifas podrían provocar que los publishers abandonen el formato físico.
“No me sorprendería ver que los juegos físicos sujetos a estos aranceles simplemente no se fabriquen y que los editores adopten una estrategia totalmente digital. Qué desastre”, comentó Piscatella en redes sociales.
Juegos y consolas más caras
El mercado ya mostraba una tendencia hacia lo digital, con un 84% de las ventas de videojuegos en 2024 realizadas en formato digital. Sin embargo, las nuevas tarifas podrían encarecer ambos formatos. Piscatella advirtió que, para compensar los costos adicionales, las compañías no solo aumentarán el precio de los juegos físicos, sino también el de los títulos digitales.
Asimismo, existe el riesgo de que las consolas sufran un incremento significativo en sus precios. Esto podría afectar el lanzamiento de nuevos dispositivos como el esperado Nintendo Switch 2, programado para 2025.
Las consecuencias de estas medidas aún están por verse, pero todo apunta a que los jugadores serán los más afectados por esta nueva política comercial.



