El avance tecnológico en los videojuegos de autos ha generado no solo un incremento en el realismo y calidad visual, sino también la creación de accesorios que potencian la experiencia de juego, como timones, pedales y cajas de transmisión que simulan el manejo real. Esta evolución ha llevado a algunos pilotos profesionales a utilizar estas tecnologías para mejorar sus habilidades, aunque su eficacia ha sido tema de debate.
Un estudio realizado por la New York University Shanghai de China, publicado en la revista Psychological Science, arrojó luz sobre este tema. Los investigadores desafiaron a grupos de jugadores experimentados a mantener un automóvil simulado dentro de las líneas de una carretera durante condiciones de viento cruzado simuladas. Luego compararon sus resultados con los de no jugadores.
Los resultados demostraron que los conductores experimentados en videojuegos tenían una ventaja en la habilidad de mantener el automóvil bajo control en condiciones desafiantes. Además, el estudio encontró que incluso unas pocas horas de juego pueden mejorar las habilidades de control visomotor, esenciales para una conducción segura.
Benoit Gomes, diseñador principal de niveles en Kylotonn, desarrollador de WRC 8, también respalda la influencia positiva de los videojuegos en la conducción. Según él, los videojuegos no solo desarrollan reflejos físicos y velocidad en la toma de decisiones, sino que también proporcionan una variedad de situaciones que pueden no ser comunes en la vida real.
En resumen, los videojuegos de autos pueden ser una herramienta efectiva para mejorar las habilidades de conducción, especialmente entre los conductores jóvenes, aunque se requiere más investigación para comprender completamente su impacto en la seguridad vial.




