Kirguistán, conocido como un destino atractivo para los mineros de criptomonedas gracias a sus recursos energéticos renovables sin explotar, ha experimentado un descenso notable en los ingresos fiscales derivados de la criptominería este año.
Según un informe presupuestario del Ministerio de Economía y Finanzas de Kirguistán, los ingresos del impuesto sobre la minería de criptomonedas fueron de 46.6 millones de soms kirguisos (USD 535,000) en 2024. Esto representa una caída del 50% en comparación con 2023, cuando se recaudaron 93.7 millones de soms (más de USD 1 millón).
Causas detrás de la caída
Tasa impositiva específica: El impuesto del 10% sobre la electricidad utilizada por los criptomineros, junto con otros impuestos como el IVA, podría haber reducido la rentabilidad de las operaciones.
Infrautilización energética: A pesar de que más del 30% de la energía de Kirguistán proviene de hidroeléctricas, solo se ha aprovechado el 10% de su potencial hidroeléctrico total, limitando el atractivo del país como destino para la minería.
Cambios en la industria: Aunque las criptomonedas mantienen altas valoraciones en 2024, factores como el costo operativo y la regulación más estricta pueden haber llevado a los mineros a trasladarse a regiones más económicas.
Innovación y sostenibilidad en la minería de criptomonedas
Mientras Kirguistán enfrenta desafíos, otros países y empresas exploran formas innovadoras de integrar la minería de bitcoin en infraestructuras sostenibles:
Alemania: Deutsche Telekom utiliza el excedente de energía renovable en sus operaciones de minería de bitcoin, un modelo que ayuda a estabilizar las redes energéticas y evita desperdicios de electricidad.
Finlandia: La minería de bitcoin se emplea para reciclar el calor generado por las plataformas, calentando a más de 11,000 personas en una ciudad.
Futuro energético: Oliver Nyderle, de Deutsche Telekom MMS, describe este enfoque como “fotosíntesis monetaria digital”, donde la energía sobrante se transforma en activos digitales.
¿Qué sigue para Kirguistán?
Kirguistán tiene un enorme potencial para aprovechar sus recursos renovables y consolidarse como un hub para la minería sostenible de criptomonedas. Sin embargo, será crucial abordar los desafíos regulatorios y de infraestructura para atraer y retener a los mineros, al tiempo que maximiza los beneficios económicos y energéticos de la industria.
¿Será esta caída un ajuste temporal o el inicio de una transformación más profunda en la minería de criptomonedas en Kirguistán?



