Una leyenda urbana que circula desde hace 35 años afirmaba que, debido a un fallo técnico en la versión original de Wing Commander (1990, MS-DOS), uno de sus programadores reemplazó el mensaje de error por “Thank you for playing Wing Commander” (“Gracias por jugar a Wing Commander”) para evitar estropear la experiencia del usuario.
Sin embargo, el autor de la supuesta corrección, Ken Demarest, ha desmentido esa historia. Según él, el equipo de desarrollo logró solucionar el error técnico antes de la fecha límite, por lo que ese mensaje nunca llegó a incluirse en el juego. Es más probable que la anécdota proveniente de Ultima VII, otro título en el que Demarest participó, se haya mezclado con la de Wing Commander, creando la confusión que posteriormente se difundió.
Pese a su falsedad, esta historia se convirtió en un caso icónico de “chapuza funcional”: una solución temporal para ocultar un problema técnico, lo que alimentó críticas hacia Chris Roberts, creador de Wing Commander y actual desarrollador de Star Citizen.
Este caso es apenas uno entre varias leyendas urbanas de la industria del videojuego, junto a historias míticas como el arcade Polybius o la “melodía suicida” de Pueblo Lavanda en Pokémon. Aunque desmentidas, estas historias siguen siendo parte del folklore gamer y reflejan cómo se construye el mito alrededor de los videojuegos.



