La automatización se refiere a la utilización de tecnología para realizar procesos y tareas de manera autónoma, sin la necesidad de la intervención humana constante.
En otras palabras, la robotización permite que las máquinas realicen tareas repetitivas y monótonas de manera más eficiente, precisa y rápida que los seres humanos.
Esta optimización puede aplicarse a una amplia variedad de campos, desde la producción industrial hasta la administración de empresas y la construcción.
Esta mecanización ha transformado la forma en que las compañías operan, teniendo un impacto significativo en la economía y en la forma en que vivimos y trabajamos.
Se ha convertido en un tema relevante e importante en el mundo de la tecnología y los negocios, siendo una tendencia clave en el futuro de la industria. (Porcelli, 2020).
La robotización surge como resultado de la necesidad de aumentar la eficiencia en los procesos de producción y reducir los costos.
Desde hace siglos, los seres humanos han utilizado herramientas y maquinarias para mejorar su capacidad productiva y realizar tareas con mayor facilidad.
Sin embargo, fue a partir de la Revolución Industrial en el siglo XVIII que comenzó a tomar una forma más sistemática.
Con el avance de la tecnología y la invención de nuevas herramientas y maquinarias, se logró eficientar ciertos procesos y actividades que antes eran realizados manualmente.
Esto permitió aumentar la producción, reducir costos y mejorar la calidad de los productos. (Domínguez, 2003).
Este uso tecnológico ha evolucionado significativamente y ha abarcado una amplia variedad de campos y procesos.
Desde la manufactura industrial hasta la administración de empresas y la atención al cliente.
Dichas innovaciones han permitido la creación de robots, sistemas inteligentes y software especializado que realiza tareas sin la intervención humana.
Industria 4.0 o cuarta revolución tecnológica
La Industria 4.0 en la construcción se refiere a la implementación de tecnologías digitales avanzadas en sus ciclos involucrados, con el objetivo de mejorar la eficiencia, la calidad y la seguridad del sector.
Esta nueva fase del sector se caracteriza por la digitalización y la conectividad de todos los sistemas y procedimientos.
Lo que permite flexibilidad y personalización en los levantamientos estructurales.
La llamada Cuarta Revolución en la edificación involucra el uso de desarrollos de realidad aumentada, inteligencia artificial, Internet de las Cosas (IoT), la robótica y la metodología de trabajo colaborativa BIM (Building Information Modeling).
Lo que permite a los profesionales de la industria el poder planificar, diseñar, construir y mantener infraestructuras de forma eficiente y sostenible. (Pacheco Sánchez, 2021).



