La industria de los videojuegos en México está en un momento clave, evolucionando de un sector predominantemente de entretenimiento a un motor estratégico para la educación y la capacitación profesional. Según expertos como Miguel Ángel Peña, coordinador de la licenciatura en Creación Artística para Videojuegos en la Universidad AMERIKE, el país tiene un enorme potencial para liderar este cambio gracias a su creatividad, talento local y capacidad tecnológica.
Del juego a la solución profesional
El auge de los “serious games”, videojuegos diseñados específicamente para educar y entrenar, marca un cambio de paradigma. Estas aplicaciones tienen un impacto directo en diversas industrias, como:
Medicina: Herramientas como The Virtual Reality Surgery Simulator permiten a los médicos practicar intervenciones quirúrgicas con seguridad, mejorando precisión y reduciendo riesgos.
Aviación: Microsoft Flight Simulator se utiliza para entrenar pilotos, recreando escenarios climáticos y emergencias con inteligencia artificial.
Logística y transporte: Los simuladores ayudan a los profesionales a mejorar la toma de decisiones en situaciones complejas.
Patrimonio cultural: Ejemplos como Assassin’s Creed Unity demuestran cómo los videojuegos pueden contribuir a la preservación histórica, como en la restauración de Notre Dame.
El rol de México en la innovación educativa
Aunque la industria de videojuegos en México ha logrado reconocimiento con títulos como Mulaka y Neon City Riders, la educación aún tiene un camino por recorrer. Actualmente, pocas universidades ofrecen formación especializada en desarrollo de videojuegos, pero instituciones como la Universidad AMERIKE están liderando el cambio.
¿Por qué es clave este sector?
Gamificación en la educación: Los videojuegos permiten aprender mientras se juega, integrando retroalimentación en tiempo real y experiencias inmersivas.
Simulación profesional: Ofrecen entornos seguros para practicar habilidades críticas en áreas como la cirugía, la logística y la aviación.
Atracción de talento: Con la inversión adecuada, México puede posicionarse como un líder en el desarrollo de videojuegos educativos.
Retos y oportunidades
Para que México logre competir a nivel global, se necesita:
Inversión estratégica en investigación y desarrollo de videojuegos educativos.
Colaboraciones multidisciplinarias que integren desarrolladores, educadores y expertos en tecnología.
Cambio cultural que elimine los prejuicios hacia los videojuegos, viéndolos como herramientas poderosas para el aprendizaje.
Un futuro prometedor
Con el apoyo de instituciones como la Universidad AMERIKE y el crecimiento del talento local, México tiene la oportunidad de convertirse en un referente en el desarrollo de videojuegos educativos. La integración de tecnologías como la realidad virtual y la inteligencia artificial permitirá enfrentar los retos del futuro y transformar los modelos de aprendizaje y capacitación profesional.
Como concluye Miguel Ángel Peña, “los videojuegos son una carrera del futuro, capaces de cambiar vidas y revolucionar la educación y las profesiones del mañana.”



