Jennifer Svedberg-Yen, guionista principal de Clair Obscur: Expedition 33, afrontó un reto poco común: asumir su rol clave sin tener experiencia personal jugando videojuegos.
Svedberg-Yen se involucró con el proyecto tras ver un anuncio donde se buscaban voces para una demo, lo que llamó su atención. A partir de ahí, su contribución fue mayor y terminó escribiendo parte del guion del juego.
Este hecho destaca algo interesante del equipo de desarrollo: están apostando por incorporar talento creativo que no viene del mundo tradicional de los videojuegos.
El origen peculiar del personal no acaba ahí. Lorien Testard, compositor de la banda sonora, tampoco había trabajado antes en videojuegos. Fue descubrimiento de este talento musical lo que añadió un enfoque fresco al diseño del juego.
El videojuego ha sido un éxito tanto en crítica como en ventas, lo que sugiere que este tipo de apuestas menos convencionales pueden funcionar muy bien.



