La Entertainment Software Association (ESA), organización que representa a las principales compañías de videojuegos en Estados Unidos, ha expresado su preocupación ante los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump. Esta medida afectaría directamente el mercado de hardware y accesorios de gaming, encareciendo consolas, PC y componentes esenciales.
El peligro de los aranceles en la industria del gaming
La nueva política comercial de Trump busca imponer tarifas a productos provenientes de China, Canadá y México, lo que impactaría gravemente a la industria del videojuego, ya que gran parte de los semiconductores, procesadores y otros componentes esenciales se manufacturan en Asia.
La ESA advirtió que este aumento de costos no solo perjudicaría a las empresas desarrolladoras y fabricantes, sino también a millones de jugadores en Estados Unidos. En un comunicado, señalaron:
“Los videojuegos son una de las formas de entretenimiento más populares y queridas por los estadounidenses de todas las edades. Los aranceles sobre los dispositivos de videojuegos y productos relacionados afectarían negativamente a cientos de millones de estadounidenses y dañarían las importantes contribuciones de la industria a la economía de los Estados Unidos”.
La ESA busca diálogo con el gobierno
Ante este escenario, la ESA ha solicitado reunirse con la administración de Trump y el Congreso para encontrar soluciones que permitan mantener el crecimiento de la industria sin afectar a consumidores ni desarrolladores.
El panorama es incierto, especialmente porque Trump ha dejado claro que quiere reducir la dependencia comercial con China y fomentar la producción dentro de Estados Unidos. Sin embargo, este cambio forzado podría disparar los costos de producción y afectar la disponibilidad de hardware en el corto plazo.
En cuanto a México, los aranceles han sido suspendidos temporalmente por un mes, pero no hay garantías de que esta prórroga se mantenga, lo que podría encarecer aún más los productos gaming en el país.
¿Un futuro incierto para el gaming?
El impacto de estas medidas aún está por verse, pero si los aranceles se mantienen, el precio de consolas y PCs de última generación podría aumentar significativamente. Esto afectaría tanto a los jugadores como a los estudios de desarrollo, poniendo en riesgo la estabilidad de una de las industrias de entretenimiento más importantes del mundo.



