Las criptomonedas están tomando un rol cada vez más relevante en el escenario político de Estados Unidos, reflejándose en las crecientes contribuciones financieras a campañas electorales y en su influencia dentro del panorama electoral.
Lo que sucedió
Un reciente informe de Public Citizen, citado por El Grand Continent, destaca cómo la industria de las criptomonedas ha aumentado su influencia política de manera notable en los últimos cuatro años. En la primera mitad de 2024, el sector de las criptomonedas aportó casi el 43.5% del total de donaciones corporativas a Comités de Acción Política (PAC). Esta cifra refleja la fuerte inversión que el sector está haciendo en las campañas electorales de este ciclo, con el 92% de sus contribuciones totales centradas en el apoyo a candidatos clave.
Entre los PAC más activos financiados por el sector se encuentra Fairshake PAC, el cual ha lanzado agresivas campañas durante las primarias. Mientras que Kamala Harris no fue incluida en la evaluación de esta plataforma, Joe Biden recibió una calificación baja de “D”. Por otro lado, Donald Trump, aunque no figura directamente en las evaluaciones, ha mostrado un firme apoyo al sector, señalando que los demócratas están intentando “acabar con las criptomonedas”. En mayo, Trump se convirtió en el primer candidato presidencial en participar en la conferencia anual sobre Bitcoin, subrayando su respaldo a la industria.
Por qué es importante
Este incremento en la influencia de las criptomonedas en la política estadounidense coincide con crecientes preocupaciones sobre fraudes relacionados con estos activos. En San Pedro, Argentina, miles de inversores temen haber sido víctimas de una estafa piramidal que prometía rendimientos diarios elevados. Este caso subraya la necesidad de una regulación más estricta en el sector de criptomonedas para proteger a los inversores y garantizar la transparencia en las donaciones políticas.
La creciente presencia de las criptomonedas en el ámbito electoral podría tener repercusiones significativas en el futuro, influyendo no solo en la economía, sino también en el marco regulatorio de la industria.



