Un estudio internacional reveló que los jugadores frecuentes de videojuegos no presentan desventajas psicológicas respecto a quienes no juegan e, incluso, en ciertos aspectos muestran mejores estrategias de afrontamiento.
La investigación, publicada en Psychological Reports, evaluó variables como la regulación emocional, los vínculos interpersonales y los mecanismos de defensa en personas de entre 18 y 44 años.
Se consideró “gamer” a quien dedica ocho o más horas semanales al juego y lo considera una parte importante de su vida; “no gamer” fue quien juega menos o no le da relevancia.
Los resultados mostraron que no hay diferencias significativas entre ambos grupos en cuanto a la salud mental general.
Algunas variaciones menores aparecieron: los no gamers obtuvieron ligeramente puntuaciones más altas en rasgos como evitación y dependencia, mientras que los gamers mostraron leves aumentos en rasgos antisociales y esquizotípicos. Pero al ajustar los datos por edad (los gamers tenían, en promedio, dos años más), la mayoría de estas diferencias dejó de ser estadísticamente relevante.
En cuanto a las relaciones sociales, no se identificaron diferencias relevantes entre gamers y no gamers en aspectos como el aislamiento, la seguridad afectiva o la conexión con otros.
Además, los jugadores tendieron a usar mecanismos de defensa “más maduros” —como el humor, la anticipación o la sublimación—, mientras los no gamers usaron más defensas de tipo neurótico, como la represión.
Entre las limitaciones del estudio, los autores advierten que el muestreo tuvo más hombres que mujeres, la clasificación de gamer / no gamer depende del auto-reporte y el diseño es transversal (no permite establecer causalidad).
También sugieren que futuras investigaciones consideren tipos y motivaciones de juegos, muestras más equilibradas de género y análisis longitudinales.
En síntesis, según este estudio, dedicar tiempo al gaming no implica alteraciones psicológicas importantes y puede relacionarse con un desarrollo adaptativo en cuanto a estrategias emocionales.



