El debate sobre cuál es la mejor consola, y especialmente cuál es la más potente, ha aquejado a Xbox Series X y PS5 desde su lanzamiento. Aunque el hardware de Microsoft se destaca en términos de potencia bruta, con una GPU de 12 teraflops y un ancho de banda de memoria de hasta 560 GB/s, algunos juegos multiplataforma muestran un rendimiento superior en la PlayStation 5 de Sony. Digital Foundry ha arrojado luz sobre algunos, pero no todos, los detalles detrás de esta aparente paridad.
Potencia y Optimización
Primero, es fundamental entender que la potencia no lo es todo si el desarrollador no hace un buen trabajo. Hemos visto juegos funcionar a duras penas en sistemas que triplican las especificaciones recomendadas, e incluso sistemas que superan los requisitos mínimos “ahogarse” con algunos juegos. Un ejemplo reciente es The First Descendant, donde PCs que superan las especificaciones mínimas han encontrado un rendimiento inferior incluso a su versión beta, que lógicamente consideraríamos menos pulida que la versión actual.
Eficiencia y Optimización en Consolas
Digital Foundry ha investigado este fenómeno y ha identificado varias razones clave que explican estas diferencias en el rendimiento:
Eficiencia del Compilador de la GPU de PlayStation: Aunque ambas consolas usan una APU de AMD con RDNA 2 (la PS5 ha sido considerada RDNA 1.5), el compilador gráfico de Sony es considerablemente más eficiente que su contraparte en Xbox. Esto permite una mejor utilización del hardware gráfico disponible en la PS5.
Velocidad de la GPU en la PS5: Aunque la PS5 tiene menos unidades de cómputo que la Xbox Series X (36 frente a 52), la GPU de la PS5 funciona a velocidades de reloj más altas (2 GHz frente a los 1,825 GHz de Xbox). Esto facilita la ejecución más rápida de ciertas tareas y se adapta mejor a ciertos diseños de motores gráficos.
Fortalezas y Debilidades
Esto no implica que el diseño de Xbox Series X sea “malo”. La competencia entre consolas no se limita únicamente a las especificaciones de hardware, sino a cómo la arquitectura del mismo está interconectada y funciona. La Xbox Series X tiene una ventaja adicional gracias a la estandarización de DirectX 12 por parte de Microsoft, lo que facilita el desarrollo entre PC y esta consola.
Futuro de la Competencia
El análisis completo y más detalles sobre este tema están disponibles en DF Direct Weekly #169, que también incluye impresiones sobre nuevos parches y desarrollos tecnológicos en la industria de los videojuegos. Con esto en mente, la próxima generación de consolas promete seguir siendo un terreno fértil para la innovación y la competencia entre Xbox y PlayStation. ¿Qué nos deparará el futuro con la posible llegada de PlayStation 5 Pro y una nueva Xbox Series? Solo queda esperar.



