Después de la pérdida de su esposo en 2020, María Elena Arévalo, de 81 años y residente en Llay-llay, Chile, encontró consuelo y compañía en el mundo de los videojuegos, gracias a la introducción de su nieto. Aunque al principio desconocía términos como “mouse”, con dedicación y práctica, se convirtió en una jugadora habilidosa de Free Fire.
Con más de 600,000 suscriptores en su canal de YouTube, Mami Nena se ha convertido en una figura destacada en las redes sociales, con una historia que comenzó en TikTok, donde alcanzó más de 4 millones de seguidores antes de perder su cuenta debido a un robo. Su nieto, Héctor Carrasco, de 20 años, fue clave para su transformación digital y comenzó a transmitir sus partidas en línea, dando origen al apodo de “abuela gamer”.
En reconocimiento a su influencia en el mundo de los videojuegos, Free Fire la honró como una figura destacada y le brindó la oportunidad de viajar a Ciudad de México para celebrar el aniversario de la marca. Además, la Universidad Católica la destacó como una de las 100 líderes mayores del país, reconociendo su contribución a la reducción de estereotipos generacionales.
Aunque una enfermedad llamada esclerodermia la ha vuelto menos activa en los juegos, Mami Nena sigue disfrutando de su pasión y declaró: “Me encanta hacer esto. Seguiré adelante hasta donde pueda”. Su historia demuestra que la diversión y la pasión por los videojuegos no tienen límites de edad.
En una nota relacionada, Argentina también tuvo su “abuela gamer”, Isabel Martinotti, quien se hizo viral a los 84 años jugando sagas como Final Fantasy y Witcher 3. Su nieto anunció su fallecimiento el 29 de octubre de 2023, destacando su positividad, felicidad y su papel como inspiración para otros jugadores.