Justin Sun, fundador de Tron y figura prominente en el ecosistema cripto, afirmó que el impulso de la inteligencia artificial (IA) dentro de las criptomonedas se ha estancado porque aún no ha surgido una aplicación o herramienta de uso general que funcione como un verdadero catalizador global, similar al impacto que ChatGPT tuvo en la adopción masiva de la IA tradicional.
Sun explicó que, aunque la comunidad cripto ha estado explorando activamente proyectos vinculados a IA y nuevos tokens relacionados con tecnologías inteligentes, la mayoría de estas iniciativas todavía son fundamentalmente conceptuales y carecen de una propuesta de valor clara para el usuario promedio. Esta falta de una “aplicación transformadora” que conecte con necesidades reales es, según él, el principal motivo por el que la IA no ha generado hasta ahora un verdadero impulso de adopción y crecimiento en el mercado cripto.
La necesidad de una aplicación de impacto general
El empresario señaló que, sin un producto que capture la imaginación del público —del mismo modo que lo hizo ChatGPT para la IA conversacional—, los proyectos de IA dentro de blockchain seguirán siendo nichos experimentales. Esto limita su adopción fuera de círculos muy especializados y frena la entrada de capital y usuarios orientados a soluciones prácticas.
Sun sigue siendo optimista respecto al futuro de la convergencia entre blockchain e inteligencia artificial, pero insiste en que para que la industria despegue verdaderamente necesita enfocarse en desarrollar herramientas útiles, tangibles y fáciles de usar, que vayan más allá de ideas técnicas o tokens con nombres llamativos. La visión es que una vez que surja ese “momento ChatGPT” para cripto-IA, el mercado podría ver un renovado interés de inversores y usuarios.
💡 Enfoque en casos de uso realistas
Aunque el entusiasmo por la IA como motor de innovación cripto existe, la realidad actual es que los casos de uso más consolidados siguen siendo pagos, liquidaciones y stablecoins, áreas donde los beneficios son tangibles y están bien definidos. Hasta que la IA no ofrezca beneficios funcionales similares —por ejemplo, en finanzas descentralizadas, automatización de contratos inteligentes o experiencias de usuario mejoradas—, será difícil que se convierta en un impulsor central de crecimiento para el sector.



