El gobierno japonés, por medio de su Agencia de Servicios Financieros (FSA), plantea modificaciones significativas al régimen tributario de las criptomonedas, con el objetivo de hacer que este sector sea más competitivo y menos gravoso para los inversores.
Actualmente, las ganancias obtenidas por transacciones en criptomonedas se consideran como “ingresos varios” (“miscellaneous income”) y están sujetas a tasas que pueden alcanzar hasta 55 %, dependiendo del nivel del ingreso del contribuyente.
Las reformas propuestas incluyen lo siguiente:
Establecer una tasa fija plana del 20 % para las ganancias derivadas de criptomonedas, lo que representaría una reducción bastante considerable para quienes actualmente enfrentan tasas altas.
Permitir que los inversionistas puedan deducir pérdidas en sus operaciones de criptomonedas durante un lapso de hasta tres años, lo que ayuda a compensar la volatilidad de este tipo de activos.
Reclasificar los criptoactivos para que sean tratados legalmente como productos financieros, bajo la Ley de Instrumentos Financieros de Japón, lo que conllevaría obligaciones de divulgación, regulaciones contra el uso de información privilegiada y un marco regulador más parecido al que rige acciones y otros valores tradicionales.
Estas reformas se proyectan para entrar en vigor fiscalmente en 2026, sujeto a la aprobación del parlamento japonés.



