El gobierno de Israel hizo un llamado a fortalecer la cooperación internacional entre países, bancos, fintech y empresas tecnológicas para combatir el financiamiento del terrorismo mediante criptomonedas y activos virtuales, un fenómeno que se ha vuelto cada vez más complejo debido a la rapidez y el anonimato de estas transacciones.
Asaf Ichilevich, jefe del departamento de Asuntos Políticos-Económicos e Investigación Económica del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, advirtió que la velocidad y el volumen de las operaciones financieras actuales superan la capacidad de los gobiernos para actuar de forma individual. Por ello, destacó la importancia de que el sector privado participe activamente en la detección de transacciones sospechosas y en el bloqueo de flujos de dinero ilícito.
Uno de los principales desafíos es que las criptomonedas permiten transferir fondos de manera rápida y con altos niveles de anonimato, lo que dificulta su rastreo y facilita su uso por parte de organizaciones criminales y terroristas. Según el funcionario, en algunos casos se han detectado redes que utilizan estructuras aparentemente legales, como fundaciones sin fines de lucro, para canalizar recursos hacia actividades ilegales.
El tema fue abordado recientemente durante la reunión plenaria del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), donde se analizaron los riesgos asociados a las stablecoins y a las billeteras digitales no alojadas. De acuerdo con datos citados en el encuentro, las stablecoins representaron el 84% del volumen de transacciones ilícitas con activos virtuales en 2025, lo que evidencia su creciente uso en esquemas financieros ilegales.
Las autoridades también destacaron que el financiamiento ilícito a través de criptomonedas es un problema global que mueve miles de millones de dólares al año y que no excluye a América Latina, donde se han identificado conexiones entre actores regionales y organizaciones de Medio Oriente.
Ante este panorama, Israel subrayó la necesidad de una cooperación internacional más estrecha, intercambio de inteligencia en tiempo real y acciones coordinadas para detectar y detener estas redes, señalando que solo mediante el trabajo conjunto será posible enfrentar eficazmente el uso ilícito de los activos digitales.



