Un violento intento de secuestro sacudió una de las zonas más exclusivas de Madrid, donde tres individuos de origen serbio intentaron raptar a un empresario canadiense vinculado al mundo de las criptomonedas.
Los hechos ocurrieron por la noche, cuando la víctima salía de un restaurante en pleno barrio de Salamanca. En ese momento, fue interceptada por los agresores, quienes lo golpearon y lo introdujeron por la fuerza en una furgoneta con la intención de huir.
Un plan cuidadosamente organizado
De acuerdo con las investigaciones, el ataque no fue improvisado. Los sospechosos habrían seguido previamente los movimientos del empresario, quien se encontraba en la capital española para cerrar un negocio relacionado con activos digitales.
La banda preparó el operativo al detalle: alquilaron un vehículo, alteraron las placas para evitar ser rastreados y llevaban bridas para inmovilizar a la víctima. Incluso tenían como destino final la localidad de Petrer, en Alicante, donde presuntamente planeaban retenerlo.
El verdadero objetivo: acceso a su fortuna digital
Aunque durante el asalto intentaron despojarlo de un reloj de lujo, las autoridades creen que el objetivo principal era mucho mayor: obligarlo a revelar las claves de acceso a sus criptomonedas.
Según las pesquisas, los atacantes incluso habrían sedado al empresario durante el traslado, lo que refuerza la hipótesis de que pretendían someterlo para obtener su información financiera.
La intervención que evitó el secuestro
El secuestro fue frustrado gracias a la rápida reacción de testigos, quienes alertaron a las autoridades. La Policía logró interceptar la furgoneta tras una persecución, deteniendo a dos de los implicados, mientras un tercero logró escapar.
Por su parte, la víctima consiguió liberarse de las ataduras y trasladarse por sus propios medios a un hospital, donde fue atendido por las lesiones sufridas durante el ataque.
Criptomonedas y crimen organizado
El caso ha puesto nuevamente sobre la mesa los riesgos asociados a la acumulación de grandes fortunas en criptomonedas, especialmente por la dificultad de rastreo y la posibilidad de extorsión directa.
Las autoridades continúan investigando si hay más implicados en este intento de secuestro, que evidencia cómo el crimen organizado está adaptando sus métodos para atacar a perfiles vinculados al ecosistema digital.



