El Banco de Pagos Internacionales (BPI) ha lanzado una nueva advertencia sobre los riesgos que representa el crecimiento acelerado del ecosistema cripto. Según su informe del 15 de abril, tanto las criptomonedas como las finanzas descentralizadas (DeFi) podrían amplificar la brecha de riqueza y comprometer la estabilidad financiera global, por lo que urge una regulación más estricta.
El BPI señala que la cantidad de inversores y el volumen de capital involucrado en estos activos ha alcanzado una “masa crítica”, lo que convierte la protección del consumidor en una preocupación clave para los reguladores. En particular, el informe advierte sobre el papel de las stablecoins, utilizadas como puente de valor dentro del ecosistema cripto, y destaca la necesidad de regulaciones que garanticen su respaldo y convertibilidad en dólares, incluso en condiciones de mercado adversas.
Este análisis se publica poco después de que en EE.UU. se impulsaran leyes para regular este mercado. La Ley STABLE, aprobada por el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, y la Ley GENIUS, aprobada en el Senado, buscan establecer marcos regulatorios claros para emisores de stablecoins, incluyendo requisitos de colateralización, transparencia y cumplimiento contra el lavado de dinero.
El BPI también cuestiona la narrativa de que el criptoespacio promueve una economía más inclusiva. A través de datos posteriores al colapso de FTX en 2022, el informe muestra que los grandes tenedores de Bitcoin (conocidos como “ballenas”) vendieron sus activos mientras los pequeños inversores seguían comprando, lo que según el BPI sugiere una preocupante transferencia de riqueza desde los menos favorecidos hacia los más ricos.
Aunque reconoce que tanto el sistema financiero tradicional (TradFi) como el descentralizado (DeFi) comparten ciertos fundamentos económicos, el BPI insiste en que la naturaleza técnica de DeFi, con sus contratos inteligentes y su estructura modular, requiere un enfoque regulatorio distinto y proactivo para mantener el equilibrio entre innovación y estabilidad.



