El pasado 29 de octubre de 2025, el Senado de la República aprobó una reforma que incluye la imposición de un impuesto del 8 % a los videojuegos catalogados como “violentos” (aquellos con crueldad extrema y dirigidos a mayores de 18 años).
Ante esta medida, el investigador Gustavo Oribe Mendieta, profesor del Instituto de Artes (IA) de la UAEH, advirtió que este tipo de gravamen no representa una solución efectiva al problema de la violencia, ni beneficia a la industria de los videojuegos en México.
Oribe explicó que, aunque algunos videojuegos contienen imágenes agresivas, no existe una relación directa y automática entre jugar dichos títulos y cometer conductas violentas. Señaló que los factores sociales, familiares y económicos tienen mayor peso cuando se trata de conductas antisociales.
Además, el académico puntualizó que los videojuegos ofrecen beneficios como estimulación cognitiva, creatividad, socialización, reducción del estrés y aprendizaje de lenguas o coordinación motriz, cuando se usan de manera adecuada. Por ello, estigmatizar el medio mediante impuestos podría limitar las oportunidades de desarrollo y crecimiento de la industria creativa.
Finalmente, Oribe invitó a los padres de familia a informarse sobre la Clasificación de Software de Entretenimiento para que puedan supervisar el contenido al que acceden sus hijos y ejercer una paternidad o tutoría responsable.



