El legendario creador de videojuegos Hideo Kojima, conocido por su visión innovadora en títulos como Metal Gear Solid y Death Stranding, ha compartido una de sus ideas más ambiciosas hasta ahora. Sin embargo, el propio Kojima admite que llevarla a cabo sería extremadamente costoso y difícil de vender.
En un nuevo episodio de su podcast KOJI10, el creativo japonés reflexionó sobre cómo el tiempo real puede transformar la experiencia de juego, revelando conceptos que buscan romper los límites tradicionales de la industria.
El “juego del olvido” y más ideas locas
Una de las ideas más llamativas es la de un “juego del olvido”, donde la ausencia del jugador tendría consecuencias directas en la narrativa y la jugabilidad. Al dejar de jugar durante semanas, el protagonista perdería habilidades esenciales, afectando el progreso y la experiencia del usuario. Esta mecánica se inspira en sistemas vistos en Metal Gear Solid 3, donde la comida se pudría y los enemigos envejecían con el tiempo real, pero llevada a un nivel mucho más profundo.
Kojima también compartió otras dos propuestas innovadoras:
Simulación del ciclo de vida completo: un juego en el que el personaje envejece en tiempo real, afectando sus habilidades físicas y mentales. El jugador experimentaría la agilidad de la juventud y la sabiduría, pero lentitud, de la vejez.
Maduración de productos en tiempo real: un concepto en el que los jugadores tendrían que esperar a que elementos como el vino o el queso maduraran con el tiempo real, promoviendo una experiencia de juego a muy largo plazo.
Además, Kojima reveló que en Death Stranding 2: On the Beach se contempló una mecánica donde la barba del protagonista Sam crecería con el tiempo, obligando al jugador a afeitarla periódicamente, aunque finalmente se descartó.
“Pueden robarme la idea, no creo poder venderla”
A pesar de su entusiasmo por estas ideas, Kojima reconoce que su complejidad y los recursos necesarios para desarrollarlas las hacen difíciles de vender en el mercado actual. Con humor, aseguró que cualquiera puede robar sus ideas, ya que él mismo no está seguro de poder concretarlas.



