La plataforma GOG, especializada en videojuegos clásicos y sin DRM, ha revelado uno de los pasos más inusuales que ha dado dentro de su programa de preservación de videojuegos: contratar a un investigador privado para localizar al titular de los derechos de un antiguo juego.
Según declaraciones de Marcin Paczynski —responsable senior de negocios en GOG—, la tarea de localizar al heredero o al dueño original de ciertos derechos resulta mucho más complicada de lo que podría parecer. En uno de los casos narrados, los derechos pertenecían a una persona en Reino Unido que ni siquiera sabía que había heredado licencias de varios videojuegos; además, no tenía presencia en línea ni contacto móvil accesible.
Ante esa situación, GOG optó por contratar a un detective privado para lograr localizar a esa persona, negociar con ella y poder recuperar los derechos que permitan revivir el juego para la plataforma. Afortunadamente, la operación tuvo éxito: el interesado resultó cooperativo y mostró disposición para contribuir con la preservación del legado de su familia.
Paczynski aprovechó para señalar que este tipo de esfuerzos ilustran lo complejo que es rescatar videojuegos abandonados: más allá de rastrear quién posee qué derechos, también está la negociación de licencias, identificar a los titulares, reconstruir documentos perdidos o dañados, y adaptar los títulos a hardware moderno.
En resumen: GOG no solo ofrece juegos clásicos para comprar, sino que está comprometida con su preservación. Y en ese empeño, está dispuesta a invertir tanto en negociaciones como en investigación legal y humana, para traer de vuelta obras que de otro modo podrían quedar olvidadas.



