La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México ha emitido una alerta para los padres de familia respecto al videojuego en línea ‘Roblox’, advirtiendo sobre su uso para incitar a delitos a través de retos. La SSC reporta incidentes de secuestros y robos vinculados a esta plataforma, enfatizando la necesidad de una supervisión adecuada.
Roblox, una plataforma de juego en línea, ha sido señalada como un entorno donde los jugadores pueden ser incitados a realizar actos delictivos para obtener monedas virtuales o aumentar su popularidad. La SSC informó que varios juegos en línea y plataformas multijugador permiten el acoso, la suplantación de identidad, el bullying e incluso actividades relacionadas con el narcotráfico.
La SSC describe Roblox como una plataforma gratuita donde los usuarios interactúan a través de piezas de forma cuadrada o rectangular. Los jugadores a menudo se involucran en retos que, aunque parecen inofensivos, pueden llevar a comportamientos peligrosos. La presión para ganar popularidad y obtener reconocimientos o herramientas donadas por otros usuarios puede hacer que los jugadores se conviertan en víctimas o perpetradores de delitos.
La alerta sigue a un caso reciente en el que un joven de 19 años de otro país secuestró a una menor para cumplir un reto propuesto por otro jugador de Roblox, similar a un incidente reportado en Cuzco, Perú, en abril pasado. Otros reportes incluyen agresiones a policías y robos, realizados para ganar relevancia en la plataforma.
Para proteger a los menores, la SSC recomienda a los padres de familia las siguientes medidas:
Fomentar una comunicación abierta entre padres e hijos.
Limitar el tiempo que los menores pasan jugando videojuegos.
Utilizar controles parentales.
Revisar la clasificación del videojuego y asegurarse de que sea apropiado para la edad del menor.
Evitar el uso de cuentas de correo electrónico personal; crear nuevas cuentas solo para el juego.
No jugar ni chatear con desconocidos.
Rechazar citas con otros jugadores.
No proporcionar información personal como nombre, dirección, teléfono o datos bancarios.
Desactivar el micrófono y la cámara durante las sesiones de juego.
Denunciar cualquier actividad sospechosa o delictiva.
Promover la concientización en casa, escuelas, comunidades y plataformas en línea.



