La agencia estadounidense encargada de combatir el lavado de dinero, FinCEN, impuso una sanción civil de 3.5 millones de dólares a Paxful. El organismo determinó que la plataforma facilitó transacciones por más de 500 millones de dólares vinculadas a actividades ilícitas.
Motivos de la sanción
Paxful permitió operaciones con jurisdicciones de alto riesgo como Irán, Corea del Norte y Venezuela, así como con entidades como Backpage.com —sitio incautado previamente por implicaciones en prostitución y tráfico sexual—.
La plataforma incumplió de forma deliberada la Bank Secrecy Act (BSA): no se registró como empresa de servicios monetarios, no implementó un programa efectivo de prevención de lavado de dinero (AML), ni presentó reportes de actividades sospechosas (SAR).
Consecuencias y contexto
FinCEN calificó las acciones de Paxful como “violaciones intencionales” a las leyes antilavado y subrayó que esas fallas expusieron al sistema financiero estadounidense a riesgos significativos.
Tras la medida, Paxful ya había cerrado su operación, afectada por presión regulatoria, salidas de personal y disputas legales internas.
La sanción —aunque relativamente pequeña en comparación con las transacciones cuestionadas— sirve como advertencia clara: las plataformas de criptoactivos deben cumplir con estándares estrictos de compliance, registro y monitoreo; de lo contrario, pueden enfrentar responsabilidades serias.



