La industria de los videojuegos despide a una de sus figuras más influyentes. Hideki Sato, ex presidente de Sega y considerado el “padre del hardware” de la compañía, falleció a los 77 años, dejando un legado que marcó profundamente la evolución de las consolas domésticas y las recreativas.
Su muerte fue confirmada por el medio japonés Beep21, que destacó su enorme contribución al desarrollo tecnológico de Sega y su impacto duradero en la historia del videojuego. Sato fue una figura clave durante una época de innovación constante, cuando Sega competía directamente con otras grandes compañías por el liderazgo del mercado global.
El arquitecto detrás de las consolas más icónicas de Sega
Hideki Sato se unió a Sega en 1971 y con el paso de los años ascendió hasta convertirse en presidente en funciones entre 2001 y 2003, antes de abandonar la empresa en 2008. Durante su larga carrera, lideró el desarrollo del hardware que daría vida a algunas de las consolas más importantes de la historia.
Entre los sistemas en los que participó se encuentran:
SG-1000
Sega Master System
Sega Mega Drive (Genesis)
Sega Saturn
Sega Dreamcast
Estas consolas no solo representaron avances tecnológicos en su momento, sino que también consolidaron a Sega como una de las compañías más influyentes de los años 80 y 90. Su trabajo ayudó a definir el estándar de calidad y rendimiento que los jugadores esperaban de una consola doméstica.
Más allá de las consolas: su impacto en las arcades
El legado de Sato no se limita al ámbito doméstico. También fue responsable del desarrollo de hardware arcade clave, incluyendo el Sega System 1, así como el ordenador SC-3000. Estos sistemas contribuyeron al éxito de Sega en los salones recreativos, que durante décadas fueron el corazón de la industria.
Su visión tecnológica permitió a Sega competir en una era en la que la innovación era crucial para sobrevivir en el mercado, impulsando experiencias más complejas, potentes y memorables.
Un legado que marcó generaciones
Hideki Sato fue una de las mentes responsables de la época dorada de Sega, cuando la compañía revolucionó el entretenimiento digital con consolas que hoy son consideradas piezas históricas. Su trabajo influyó directamente en millones de jugadores y sentó las bases del diseño moderno de hardware.
Su fallecimiento representa el fin de una era, pero su legado vive en cada consola que ayudó a crear y en la evolución misma de la industria de los videojuegos.



