El investigador español Jon Hernández utilizó herramientas de inteligencia artificial para analizar escenarios donde el sistema automático selecciona inversiones en el mercado de valores y el mercado de criptomonedas. Según su experimento, aunque la IA identificó patrones, el resultado dependió fuertemente de los datos de entrada, la calibración del modelo y la volatilidad inherente a estos mercados.
Hernández apuntó que:
La IA puede generar predicciones teóricas sobre acciones o tokens, pero no garantiza éxito porque los mercados están sujetos a factores humanos, regulatorios y externos.
En el caso de las criptomonedas, la IA mostró que los rendimientos pueden ser muy altos pero también los riesgos de pérdidas severas.
Recomendó que quienes consideren usar IA para invertir lo hagan solo como herramienta de apoyo, en combinación con juicio humano y gestión de riesgos.
El estudio destaca que la inteligencia artificial abre nuevas posibilidades en el ámbito financiero, pero enfatiza que no reemplaza la experiencia, la ética y la supervisión humana, sobre todo en entornos tan volátiles como el de las inversiones en bolsa o criptoactivos.



