De acuerdo con reportes de 2019 difundidos por Atomix, los jugadores estadounidenses redujeron su gasto en compras dentro de videojuegos durante septiembre, en comparación con el mismo periodo de 2018. Aunque el monto total alcanzó los 1 400 millones de dólares en microtransacciones, la tendencia indica una disminución en el porcentaje de jugadores dispuestos a invertir en este modelo monetario.
Esto sugiere un cambio de comportamiento por parte de los consumidores: cada vez son más conscientes de cómo y en qué gastan dentro de los videojuegos. Como respuesta, las desarrolladoras han optado por diversificar su enfoque hacia estrategias más accesibles, alejándose del modelo pay-to-win dominante en años anteriores, e implementado contenidos gratuitos como mapas, eventos o personajes para atraer a todos los jugadores.



