Washington / Bruselas – Hay señales claras de que Estados Unidos está a punto de implementar una regulación integral para el sector cripto, tomando como referencia el marco europeo bajo el Reglamento sobre Mercados de Criptoactivos (MiCA).
Desde hace tiempo existe una pugna interna sobre el rol de las criptomonedas. La SEC, bajo Paul Atkins, favorece un enfoque amigable, mientras la comisionada Caroline Crenshaw advierte sobre las consecuencias de relajar las supervisiones, lo que generó roces internos entre la SEC y la CFTC —que considera estos activos más cercanos a las materias primas—. Esta falta de consenso ha frenado la promulgación de un marco regulatorio claro.
A pesar del estancamiento, la propuesta de ley denominada GENIUS (Guía para la Innovación y las Stablecoins Estadounidenses) avanza en el Congreso con amplia aprobación en el Senado, aunque la Cámara de Representantes representa un reto mayor.
La propuesta contempla un impuesto único sobre ganancias de stablecoins y regulación clara de transparencia y respaldo de activos.
Standard Chartered estima que, de aprobarse, el mercado de stablecoins en EE. UU. podría crecer de 240 000 millones USD hoy a 2 billones USD hacia 2028.
Entrado en vigor a finales de 2024, MiCA regula tanto las stablecoins como otros criptoactivos, y exige respaldo de reservas —al menos 30 % en bancos de la UE—, marcando un ejemplo para Washington. Funcionarios estadounidenses como Scott Bessent, secretario del Tesoro, han señalado que no cederán la regulación a entidades extranjeras, pero también reconocen lecciones valiosas que se pueden adoptar del modelo europeo.



