Un robo de criptomonedas con implicaciones inusuales ha puesto en alerta a las autoridades estadounidenses y a la comunidad cripto. Según una investigación difundida por el analista on-chain ZachXBT, un individuo identificado como “Lick” habría sustraído más de 40 millones de dólares en criptomonedas directamente de carteras vinculadas a servicios federales de Estados Unidos, revelando fallas significativas en la custodia de activos digitales por parte de contratistas del gobierno.
Un robo desde dentro
El caso ha generado aún más sorpresa por el presunto perfil del autor. “Lick” —quien aparentemente es el hijo del CEO de la empresa CMDSS (Command Services & Support), contratada por el U.S. Marshals Service para custodiar criptomonedas incautadas— habría accedido a las wallets federales bajo su control, según el análisis de las transferencias en blockchain de ZachXBT.
El robo salió a la luz cuando el propio sospechoso compartió en un chat de Telegram, en lo que parecía un desafío de exhibición de riqueza entre hackers, una pantalla mostrando millones de dólares en activos digitales controlados desde una billetera Exodus. Al rastrear el origen de estos fondos, se encontró que procedían de direcciones vinculadas a incautaciones federales, incluyendo activos relacionados con el histórico hackeo de Bitfinex en 2016.
¿Qué falla en la custodia pública?
Más allá de la suma robada, el suceso ha desatado críticas sobre el sistema de gestión de activos digitales del gobierno estadounidense. CMDSS había obtenido en 2024 un contrato clave para manejar criptomonedas “no mainstream” (aquellas no alojadas en exchanges centralizados), pero había sido objeto de cuestionamientos previos por su falta de licencia financiera y un posible conflicto de interés vinculado a exagentes del U.S. Marshals Service dentro de la empresa.
Este robo no solo expone vulnerabilidades técnicas sino también riesgos internos asociados a la confianza y supervisión en empresas que custodian activos estatales. En un contexto en el que la transparencia de la blockchain permite rastrear prácticamente cualquier movimiento de fondos, la filtración de datos y la exhibición pública del botín han amplificado el impacto del caso.
Repercusiones en el mercado y la confianza institucional
Analistas y participantes del mercado cripto han señalado que escándalos de este tipo podrían afectar la confianza en inversiones digitales, especialmente aquellas vinculadas a entidades públicas. La percepción de que ni siquiera los sistemas aparentemente más seguros están libres de intrusiones internas puede traducirse en ventas masivas y presión bajista en activos relacionados.
Además, el episodio plantea preguntas sobre la regulación y controles necesarios para la custodia y administración de activos digitales incautados o manejados por entidades gubernamentales, reforzando el debate sobre cómo proteger mejor estos fondos en un entorno donde la tecnología y la gestión humana se intersectan con consecuencias sensibles.



