Shuhei Yoshida, ex presidente de Sony Worldwide Studios, se pronunció sobre el aumento sostenido en el precio de los videojuegos durante la presente generación de consolas. Para el veterano de la industria, esta subida era inevitable debido a la creciente complejidad y los elevados costos de desarrollo que enfrentan los estudios.
“Vivimos en tiempos de polarización, en los que la inflación es real y significante. Aun así, la gente espera que los juegos sean más ambiciosos, pero que cuesten lo mismo. Esa es una ecuación imposible”, declaró Yoshida en una entrevista con PlayStation Inside.
Yoshida remarcó que los videojuegos modernos demandan más tecnología, personal y tiempo que nunca antes, lo que se traduce en una inversión considerable por parte de las editoras. Aunque cada empresa define sus precios, explicó, los costos de producción son el factor central que empuja las tarifas al alza.
La tendencia comenzó con compañías como Take-Two y Sony, que elevaron el precio base de los títulos triple A a 80 euros. Nintendo, por su parte, ha superado ya esa cifra: Mario Kart World costará 90 euros en su lanzamiento. Sin embargo, no todos los títulos alcanzarán ese precio; Donkey Kong Bananza, por ejemplo, se venderá en 80 euros.



