La industria de los videojuegos atraviesa un momento complicado, y uno de sus gigantes comienza a resentirlo. Epic Games anunció el despido de más de mil empleados como parte de una reestructuración interna provocada por la caída en la participación de su título estrella, Fortnite.
De acuerdo con la compañía, el problema principal radica en que los gastos han superado ampliamente los ingresos en los últimos meses. Su CEO, Tim Sweeney, explicó que la empresa “está gastando mucho más de lo que genera”, lo que obligó a tomar decisiones drásticas para mantener la estabilidad financiera.
Además de los despidos, Epic implementará un plan de ahorro que contempla recortes por más de 500 millones de dólares en áreas como marketing, contratación y eliminación de vacantes abiertas. Estas medidas buscan reorganizar la compañía y asegurar su viabilidad a largo plazo.
Esta no es la primera vez que la empresa enfrenta una situación similar. En 2023 ya había realizado un recorte importante de personal, lo que refleja una tendencia preocupante dentro de la compañía y, en general, en la industria del gaming.
El declive en la actividad de jugadores dentro de Fortnite, especialmente desde 2025, ha impactado directamente en los ingresos del estudio. Este fenómeno evidencia los retos de mantener vigente un modelo de juego como servicio, que depende de contenido constante y de una base activa de usuarios.
A pesar del golpe, Epic Games planea enfocarse en revitalizar su ecosistema, apostando por nuevas experiencias dentro de Fortnite, eventos en vivo y mejoras en sus herramientas como Unreal Engine, buscando recuperar terreno en un mercado cada vez más competitivo.



