Miami — Varias compañías radicadas en Florida están incorporando criptomonedas como método de pago al exportar productos hacia países de Latinoamérica.
El cambio hacia activos digitales responde a la necesidad de facilitar transacciones entre naciones con sistemas bancarios complejos o restricciones cambiarias. Al usar criptomonedas, las empresas pueden sortear intermediarios tradicionales y agilizar los procesos de cobro en mercados donde el acceso a divisas extranjeras está limitado.
Aunque no todas las empresas lo adoptan de la misma forma, la tendencia está creciendo en sectores dedicados a bienes de consumo, tecnología y productos manufacturados. Algunas firmas ya aceptan criptomonedas como Bitcoin o stablecoins para recibir pagos internacionales directos.
La estrategia también sirve como un puente entre economías que sufren controles de cambio, inflación o barreras bancarias: permite recibir valor de manera digital, sin depender de sistemas financieros locales o convenios de corresponsales bancarios.



