Electronic Arts (EA), uno de los gigantes de la industria de los videojuegos, enfrenta un período complicado tras el desplome de sus acciones, que han caído un 16% en comparación con el año anterior. Este retroceso está directamente relacionado con el bajo rendimiento de sus lanzamientos más recientes, como Dragon Age: The Veilguard y EA Sports FC 25, cuyos resultados han quedado muy por debajo de las expectativas de la compañía.
La empresa también ha reducido sus previsiones para el año fiscal. EA señala que el menor interés por su icónica franquicia Dragon Age y el débil desempeño de su juego de fútbol han sido factores clave en esta situación.
En un intento por recuperarse, EA ha comenzado a acelerar el desarrollo de Battlefield 6. La compañía planea realizar más pruebas cerradas antes de presentar oficialmente el juego en los próximos meses, buscando generar entusiasmo y reconquistar tanto a los jugadores como a los inversionistas.
Estos problemas representan un gran desafío para EA, que debe redirigir sus estrategias para recuperar su posición en el mercado y mantener la confianza en sus futuros lanzamientos.



